Chihuahua, a 25 de noviembre . – La gobernadora Maru Campos Galván lanzó este martes un mensaje tajante y sin destinatario implícito: no tiene candidato preferido rumbo a la gubernatura de 2027 y quien asegure contar con su respaldo o el del dirigente nacional o estatal del PAN “miente descaradamente”.
En clara referencia a las mantas desplegadas a favor de Marco Bonilla durante el desfile del 20 de noviembre y las caravanas y cruceros realizados al día siguiente en varios puntos del estado, la mandataria advirtió:
“Es fácil deslindarse, pero yo no solo vi una lona en el desfile. Al día siguiente hubo caravanas y toma de cruceros en varias zonas. Eso le toca al partido, pero quiero decirle al panismo y a la ciudadanía que la gobernadora no tiene preferencia por ningún suspirante y estamos apostando a la competitividad”.
Campos fue aún más contundente al advertir que cualquier aspirante que presuma tener el aval de la dirigencia nacional, estatal o de ella misma está mintiendo:
“Quien se ostente de que tiene el visto bueno del presidente nacional, de la presidente estatal o de la gobernadora, es completamente mentira. Y si nos damos cuenta de que alguien miente desde ahora, ya sabemos si podemos confiar en esa persona”.
“Las encuestas son autoengaño”
La gobernadora también cuestionó el uso de encuestas prematuras que colocan a Bonilla con amplia ventaja:
“Las encuestas a estas alturas son un autoengaño para la ciudadanía y para el propio precandidato, porque lo hacen dejar de esforzarse, dejar de tocar base, dejar de hacer el trabajo digno que representa el PAN”.
Y sentenció: “Las preferencias las va a marcar un proceso primario abierto a la ciudadanía. Aquí no hay nadie preferido ni decidido por las autoridades panistas ni por la gobernadora. Que no nos mientan”.
El mensaje se da en medio de una evidente guerra de posicionamiento dentro del PAN estatal, donde Marco Bonilla ha sido el más visible en actos anticipados de campaña, mientras otros posibles contendientes como Santiago De la Peña, José Jordán y Daniela Álvarez han mantenido un perfil más discreto.
Fuentes al interior del blanquiazul interpretan las declaraciones de la gobernadora como la señal más clara hasta ahora de que no habrá dedazo y que el proceso interno será abierto y competitivo, tal como prometió al inicio de su administración.
Por lo pronto, el recado está dado: quien mienta sobre apoyos que no existen, empieza con el pie izquierdo rumbo al 2027.